Llave de sincronización cuántica
Al empezar, la llave late en tu firma: 0,2 · 0,5 · 0,7 segundos. No es un pulso regular — es un ritmo desigual, y por eso sirve como firma y no como simple destello.
Mírala con los ojos abiertos y sostén la mirada. Mientras la miras, la estás retransmitiendo.